Argentina ostenta el puesto 11 a nivel mundial en casos de bullying de acuerdo a los estudios de la Organización Mundial Bullying Sin Fronteras con 230 mil casos graves de bullying documentados.
En el 2023 se encontraba en 5to lugar, en décimo lugar en el 2025 y hasta el momento se encuentra en el puesto 11.
Dr. Javier Miglino, experto en Derechos Humanos y Protección de la Niñez fue el responsable de trabajar para que se declare el Día Mundial contra el Bullying, propuesta que surgió en Buenos Aires el 2 de mayo de 2013, y que luego fue reconocido en 2016 por la UNESCO. Hasta el momento más de 20 países conmemoran esta fecha como España, México, Uruguay, Argentina, Corea del Sur, Italia, Bélgica y más de 100 ongs de distintos países reflexionan sobre esta jornada.
Miglino desde la organización Bullying sin Frontera plantea que uno de los aspectos que ha profundizado el tema del bullying a nivel nacional es el tema de la grieta, estar de un lado u otro es una de las causas de acciones violentas entre adultos que luego se trasladan a niños, adolescentes y jóvenes, bajo la forma de bullying y ciberbullying y en algunos casos ha producido la muerte.
En total en Argentina se han documentado 230 mil casos, pero los casos de bullying reportados son una fracción de los efectivamente sufridos. Hay mucho silencio sobre el acoso escolar.
El acoso escolar o bullying no termina en la escuela, también llega en forma de ciberbullying, a través de las redes sociales, en especial; Facebook, Twitter, Instagram y WhatsApp, que guardan un implacable silencio sobre reclamos y denuncias.
200 mil niños y adolescentes pierden la vida cada año a consecuencia del bullying y el ciberbullying en todo el mundo y es una realidad que se ha equiparado en cuanto a sexos.
A los venenos que nutren el bullying y lo vuelven letal: la soledad, la tristeza y el miedo, se suma la falta de compañerismo en las aulas, las redes sociales, el consumo de pantallas y la falta de diálogo entre pares, la falta de políticas del Estado en cuanto al tema y hoy se suma el uso de la IA que ha traído la posibilidad de desnudar a compañeros y compañeras, crear relatos falsos, colocar sobre los rostros todo tipo de figuras, desde animales a monstruos de ficción y frente a esto no hay legislación que controle estas situaciones.
Según el Observatorio Argentino por la Educación:
Poco menos del 50% de estudiantes de 15 años afirma que es agredido físicamente por sus compañeros varias veces al mes o incluso varias veces por semana,
Los estudiantes que sufren acoso frecuente obtienen peores resultados académicos.
6 de cada 10 alumnos de sexto grado reportan haber sido víctimas de agresiones en la escuela o en redes sociales.
Solo un 34% reconoce haber ejercido bullying, pero un 56% fue testigo.
El 42% de los estudiantes dice que le robaron o rompieron sus pertenencias en la escuela.
El 56% se siente excluido “a veces” o “siempre” dentro de la escuela.
Hay diferencias provinciales significativas:
En CABA el 26% se sintió discriminado, mientras que en Chaco asciende al 49%, seguido por Santiago del Estero y La Rioja.
El motivo más frecuente de discriminación es el aspecto físico, seguido por los intereses y la orientación sexual.
La discriminación por aspecto físico es mayor en CABA (38%) que en Santiago del Estero (29%), mientras que en esta última la orientación sexual (28%) y el lugar de nacimiento (28%) tienen mayor peso.
El 87% recurre a docentes ante conflictos, lo que indica que los profesores están al tanto de estas situaciones.
A nivel global, según la UNESCO, 1 de cada 3 estudiantes ha sufrido bullying alguna vez.
En un país donde la violencia es moneda corriente desde las altas esferas gubernamentales validando discursos de odio por las diferencias que deberían ser marcadas como positivas por la unicidad de cada ser humano, a diario se reafirman conductas que generan un efecto directo a un mayor desencuentro y violencia en la población, las palabras nos definen, nos construyen y destruyen, un abrazo encuentra, una agresión nos pone a la defensiva, nos asombramos de que un niño lleva un arma al aula, pero hemos pedido el poder de asombro de la cantidad de horas de consumo que pueden pasar niños y adolescentes frente a pantallas consumiendo material que los incentiva a ser crueles y violentos.
Hablar de bullying es hablar de un entramado social profundo y doloroso que nos atraviesa, porque la acción de acoso ya no se circunscribe a las escuelas, está a un clic de distancia, de abrir una red social y descubrir que el mundo ha estallado de odio contra uno y esa acción que para muchos es un juego, puede ser el punto final que ponen sobre una vida.
Yo la Más Gorda de Todas / Con información de BSF y Diario Perfil
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Aclaración de la autora: Los textos que aquí se encuentran son parte del pensamiento de una época de mi vida. Como todas las personas evolucionamos y no todo lo escrito en su momento es parte de mi pensar en la actualidad, sin embargo este blog muestra el crecimiento de mi persona y mi pensar respecto a la temática eje del blog.